lunes, 30 de noviembre de 2009

Hoy amanecí con ganas...

de ser una princesa.


Y de tener un príncipe que me lleve
a pasear en una alfombra mágica...

FeLiCiDaD eS:


jueves, 26 de noviembre de 2009

Con pasaporte venezolano

No fue el trato del oficial de inmigración lo que más me molestó

No fue la forma en que pronunció las 5 sílabas de esa nacionalidad que llevo estampada en la frente

No fue que me haya preguntado por mi “carta de invitación” para comprobar que efectivamente sólo venía de visita a Barcelona

Ni siquiera fue su “no eres europea. No puedes viajar por Europa pensando que lo eres”...

Es el saber que esto es tan sólo el comienzo.

.

.

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¿Peores pasaporte que el venezolano? Sí hay. Pero no por mucho tiempo.

Punto.

(Estoy cansada de tener que pagar las culpas de los demás)

miércoles, 25 de noviembre de 2009

A-N-S-I-A-S

Es increíble como un día puedes estar tan feliz.

Tan positiva.

Tan dispuesta,

y al día siguiente...

por el piso.

Sin razones. Sin motivos.

Simplemente.

Odio sentirme vulnerable.

Es martes... hoy no debería estar así.

L O N D O N 's day

con Wil...

Lo mejor: el Camden Town Market y mi súper, recontra, gordita dona de triple chocolate (Lo sé. Lo sé... Me da verguenza y todo)

Lo peor: la lluvia a penas llegamos

Lo que repetiría (y definitivamente repetiré): una buena charla sentados junto al Támesis mientras me tomaba un buen café

lunes, 23 de noviembre de 2009

Hoy amanecí con ganas....

de cambiar el mundo.

De ser más soñadora y menos organizada.

Des ser un poco más crédula y menos realista.

De pensar que sí se puede, a pesar de las evidencias.

De dejar de buscar evidencias...

De ser menos planificada, pero de hacer nuevos planes.

De vivir la vida más como una aventura y no como un proyecto a largo plazo.

De tirar la agenda por la ventana.

De ser un poquito menos yo...

Hoy amanecí con ganas de cambiar el mundo.

Hoy me siento súper poderosa.

Pero como bien dice el dicho, debo comenzar por cambiarme a mí

... y el primer paso siempre es el más difícil de dar.

Al final yo siempre seguiré siendo yo

I GOT a CRUSH on YOU, Olly Murs!

Me gustó desde que lo vi por primera vez cantando y bailando en uno de los concierto de "The X Factor".

Se trata de uno de los finalistas que está compitiendo este año en el programa de Simon Cowell (versión inglesa de American Idol, pero el cual debo aclarar es de un nivel asombrosamente superior) con el fin de convertirse en la nueva estrella pop de Reino Unido.

Sus interpretaciones de Bewitched, Come together, Shake it up baby (y más...) simplemente me encantaron (y con ello me refiero al sinónimo de hechizar).

Pronto se convirtió en uno de los favoritos del programa, y puedo asegurar que especialemente de las niñas.

Pero más allá de su sex appeal, producto de la mezcla de sus movimientos en el esenario y el aspecto bohemio que adopta cada vez se pone su muy "ridículo" sombrero (sin olvidar esos ojos gris-azulados que me matan), lo que hizo que me enamorara completamente fue esto...



"... And then she asks me, 'Do I look all right?'
And I say, 'Yes, you look wonderful tonight'"

Quién no soñaría ser la Patti Boyd de un Olly Murs, para inspirarle lo mismo que ella le inspiró a Eric Clapton y que lo llevó a componer esta canción...

La Vie en B-L-U-E

porque las cosas no son siempre de color rosa


sábado, 21 de noviembre de 2009

Quisiera pasar un día...

en los zapatos de Blake Lively!

porque, qué mejor trabajo que ser protagonista de Gossip Girl

porque sin importar lo que se ponga, siempre se ve fabulosa

porque la InStyle siempre tiene algo que decir sobre ella

porque no le importa mostrar en público su amor por Penn Badgley

... porque besa a Penn Badgley

viernes, 20 de noviembre de 2009

M I É R C O L E S

(A Anton y a Fa. Y a todas las

comidas que aún nos quedan por preparar)

Y esa tarde todos nos juntamos.

Me presentaron a Camilo y a Daniel, quienes habían estado viajando por Europa.

Al principio me sentí extraña. Una intrusa en medio de ese cuarteto.

Sólo conocía a Luisa y a Diego, pero luego de una hora fue como si todos nos conociéramos desde siempre.

Cocinamos, comimos, bebimos, jugamos, cantamos, bailamos

Nos reímos de nosotros, de nuestro inglés y de la vida.

Aprendimos palabras. Intercambiamos conocimientos.

Discutimos, nos preocupamos, nos consolamos, nos preguntamos...

Nos dimos cuenta que, al final, no éramos tan distintos.

Todos en el mismo barco. En el mismo camino. En busca de todo y de nada.

A las 5pm ya no había más vino. Unos debían trabajar y yo regresar.

Y así como llegamos, nos fuimos. Cada quién por su lado, cada quien con sus sueños.

Cada quien llevando la vida sobre sus propios zapatos.