jueves, 10 de marzo de 2016

Oda a mi insoportable tristeza


Este post es el resultado de un conjunto de textos muy personales que he escrito desde que regresé de Venezuela hace 2 semanas. Los escribí para mí con la idea de hacer catarsis. Sin embargo, he decidido publicarlos por dos razones. Porque estoy segura que más de uno se ha sentido igual que yo, y por ahí dicen que las tristezas cuando son compartidas se hacen menos pesadas; y como una manera de ayudarme a dar por cerrado y terminado este ciclo de tristeza en el que caí.

Sí, es un texto triste, pero les prometo que ya estoy mejor. 

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Estoy triste.

Lo digo simple y claro a ver si así, plasmándolo, viéndolo ante mi, puedo sacarme del pecho esto que duele tanto. Siento el corazón roto. 
Sí, así de dramático.

Hace 2 días regresé de visitar Venezuela después de 2 años fuera. Viví días muy felices con mi familia, días de cariñoterapia que me llenaron de energía. Gocé de dosis diarias de amor. De amor verdadero. Viví 2 semanas en éxtasis y, como es lógico, ahora me queda la resaca [lo malo del pico más alto de la montaña rusa es que obligatoriamente luego viene la caída].

viernes, 26 de febrero de 2016

Discurso #AndreayCarlosBoda



Cuando Andrea me dijo que tenía que escribir la moción de entrada para su boda, entré en pánico. Hubo incluso un día que en el que soñé que la boda llegaba y yo aún no había escrito nada y tenía que improvisar. Todos los días me preguntaba, ¿qué puedo decir en una boda que no suene a libro de Paulo Cohelo? Las palabras de amor están sobrevaloradas, sobre todo en las bodas, por lo que cualquier cosa que dijera iba a ser exageradamente evaluado. Pensé mucho, y al final decidí ser 100% honesta y contarles todo lo que he sentido desde que me enteré que la negra se casaba.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Las 2 Vanessas


Siempre he pensado que en mi habitan 2 personas. 2 Vanessas totalmente diferentes entre ellas. Opuestas en 180°. Agua y aceite. Una condición que muchos tienen, pero que en mi caso está totalmente justificada -y avalada- por mi carta astral. Sí señores, soy una géminis al 100%.

Está la Vanessa soñadora. La Susanita que pensaba casarse a los 23 años, tener un primer hijo a los 25, y familia completa, perro y casa a los 27. Sí, Disney no solo pasó por mi vida, sino que me escribió el cuento completo y yo me lo comí enterito. Por un tiempo.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Tengo casi 30... ¿y qué?


La actual alcaldesa de la Comunidad de Madrid ha resuelto que el "Abono de transporte joven" (hasta los 26 años) que costaba 35€ (yo pago 54€), ahora solo costará 20€.

Apartando el hecho de que me parece una gran idea, y más allá de las razones político-económicas que puedan justificar esta decisión y el por qué se establecieron como límite los 26 años en lugar de los 30, los 35 o los 40, yo me pregunto por qué se llama "Abono joven" a una tarjeta que es solo para menores de 26. ¿Es que acaso los menores de 26 son los únicos  jóvenes?, ¿qué pasa entonces con los que tenemos más de 26?, ¿qué somos?, ¿mayores?, ¿adultos?, ¿más viejos?

¿Quién decidió que mi juventud terminó el día que cumplí 27 años? Es más, ¿quién dijo que las personas abandonaban su juventud a una edad específica? ¿Qué pasa con eso de que la juventud es solo cuestión de espíritu y actitud?

domingo, 27 de septiembre de 2015

Entre el exilio y la felicidad


Mi amiga Maria Alesia cumplió uno de sus sueños (y el de muchos) y entrevistó a Isabel Allende. Fue una hermosa entrevista con la que suspiré, lloré, me reí, y sentí como si hubiese estado allí, en el sofá de su casa en Sausalito hablando con ella. Isabel es una de mis escritoras favoritas, y leerla siempre ha sido reconfortante. Ella deja una parte de sí misma en cada libro y eso hace que sienta que la conozco de verdad. Por eso la entrevista que le hizo Mari me gustó tanto, porque fue como leer el relato de una amiga.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Por si a las "flies"


Hace unos días leí que desde el 27 de julio Facebook nos permite nombrar a una especie de sucesor digital al que han llamado Legacy contact. Este contacto, aunque no podrá revisar nuestros mensajes privados, sí podrá postear cosas en nuestro muro y aceptar nuevas solicitudes de amistad.  Yo lo veo como una clase de heredero que creo viene a responder a esa gran interrogante que tenemos todos los usuarios de la redes sociales: ¿qué pasa con la cuenta de Facebook de alguien una vez que éste muere?

Esta noticia, y tomando en cuenta lo extremadamente pública que soy en mis redes, me puso a pensar sobre quién quiero que recaiga la gran responsabilidad de ser mi "contacto de legado"; y además, qué le pediría que hiciese con mis redes sociales si muero de repente. Entonces me puse a pensar un poco más, y entre una cosa y otra y esa cantidad de vainas locas que pasan por mi cabeza cada día, decidí escribir una pequeña lista de deseos que quiero que sucedan una vez que yo muera. 


domingo, 13 de septiembre de 2015

Todo cambia...

Caso #1. 

Todo comenzó una tarde de septiembre cuando ante una burla simpática colectiva, me sorprendí a mi misma diciéndole a mis compañeros de trabajo: "¡Ay, como sois!"

Salió sola, de la forma más espontánea posible. Desde el fondo del corazón. Sonó hasta bonita la condenada (o al menos en mi cabeza). Y entonces entendí que ya estaba perdida. Estaba haciendo lo que solía criticar.

A ver, intentaré explicarme.

martes, 30 de diciembre de 2014

Antes de que se termine el año: antología 2014

Dedicado a todos los seres de luz que conocí este año,
a los que ya se fueron, se van, o se quedan en Madrid.

Nueve meses han pasado desde aquel día en el que desembarcamos en el aeropuerto internacional de Barajas con una maleta llena de sueños, planes, expectativas, y un montón de miedos e inseguridades. Nueve meses desde ese día en el que nos juntamos todos por primera vez en el patio del EAE para bailar y hacer el ridículo en esa outdoor experience. Nueve meses desde el primer café que le compramos a Rebeca, desde ese profesor al que no le entendíamos ni la mitad de lo que decía por causa de trampas lingüísticas -¿cómo es que hablamos el mismo idioma y aún así no nos entendemos?-. Nueve meses de la primera rumba en Callejón de Serrano. 

martes, 23 de diciembre de 2014

Historia del día: las pequeñas sorpresas.

CONTEXTO: esta mañana tuve que ir hasta extranjería a buscar mi autorización de regreso porque mañana me voy a Francia (cosas fastidiosas que deben hacer los inmigrantes cuando tienen la tarjeta de residente vencida).

Iba medio amargada porque ODIO ir hasta allá. Es el lugar más horrible de todo Madrid y cuando voy me siento más extranjera que nunca. En fin...
Salgo del metro, entro a una tienda para sacarle una copia a mi pasaporte y me atiende un español como de 55 años.

- Yo: hola! Quisiera una copia de esto?
- Él: ya sabía yo que eras venezolana.
- Yo: ... eh... jeje.
- Él: cómo me he peleado yo por defender a Venezuela de todo el mundo.
- Yo: cómo así?
- Él: es que ese país es maravilloso. Mi hermano vive en Isla Margarita y un primo en Rómulo Gallegos en Caracas. Que país!
- Yo: ay que bueno! Margarita es muy bello. Y yo trabajaba cerca de la Rómulo :) jeje... cuánto le debo?
- Él: toma unos caramelos y por ser venezolana no te voy a cobrar. Que tengas un buen día. Y feliz navidad! :)

Este hombre me hizo el día entero :) :)

lunes, 20 de octubre de 2014

Mis planes y los planes de Madrid

"Uno de mis mayores temores es que no me alcance 
la vida para hacer, conocer, ver y leer todo lo que quiero".
Yo.

Una de las cosas que más gusta de Madrid es que siempre te ofrece mil planes distintos para hacer. Quedarse un fin de semana en casa es casi un pecado, y no hacer algo diferente durante la semana está prohibido. Madrid es una ciudad en dónde el "no tengo nada qué hacer hoy", no existe.


Y yo, que soy una eterna cazadora de planes, me divierto muchísimo buscando qué ofrece Madrid cada fin de semana. Lo mejor es que quienes ya me conocen me viven reenviando e invitando a planes divertidos. Y (casi) nunca digo que no. 
Ir todos los fines de semana al mismo bar o discoteca me parece una pérdida de tiempo, y cuando paso un fin de semana "morseando" en casa me da un remordimiento horrible. Es por esto que intento hacer algo diferente cada semana. Asistir a algún evento, conocer un lugar nuevo, o simplemente buscar un local distinto donde tomarme una copa.