Perdóname padre porque he pecado…
Y de la forma más vulgar y
descarada.
Después de tanto criticar, señalar y juzgar, he
caído en lo mismo. Me he sumado al grupo de los venezolanos corruptos.
Sí, lo confieso. Soy una corrupta. Y lo soy porque
me atrapó el sistema. Porque me di cuenta de que intentar evitarlo toda la vida
es imposible.